Mvz. Ernesto Avila Escalera
Clínica Veterinaria del Bosque
México
Es difícil plantear una sola definición de agresión ya que existen diferentes conceptos y posiciones teóricas en las tres disciplinas relacionadas al concepto de psicología, etología y antropología; en la literatura psicológica existen mas de 250 términos diferentes de definiciones de agresión. Algunas definiciones de agresión serian: Es la respuesta de desorganización emocional la cual es provocada por una intensa frustración, que conduce a una respuesta hostil o destructiva, la agresión solo ocurre entre miembros de la misma especie. La agresión involucra la producción de un estímulo nocivo, que puede llegar a dañar. Comportamiento agresivo: Termino general para todos aquellos elementos que comprenden ataque o amenaza, son todos aquellos elementos que comprenden ataque o amenaza, son todos aquellos patrones de comportamiento que son utilizados para intimidar o perjudicar a otro organismo.
La agresión entre los animales como entre los hombres, es el resultado de una tendencia hereditaria, espontánea, cuyas propiedades son en gran parte las mismas que las de los impulsos de como beber y comer.
Definiciones de la utilidad del comportamiento agresivo en la naturaleza: Siempre es ventajoso para el futuro de la especie que sea el mas fuerte de dos rivales quien se quede con el territorio o la hembra deseada.
El peligro de que una parte del biotipo disponible se instale en una población demasiado densa, hará que se agoten todos los recursos alimenticios y padezca hambre mientras que otros lugares quedan sin utilizar, se elimina del modo más sencillo si los animales de una misma especie sienten aversión unos por otros. Esta misión que cumple la agresividad es muy importante para la preservación de la especie.
El tipo de problema en perros más preocupante es la agresividad, sin embargo, no siempre es un rasgo indeseable, una de las razones por la que los perros fueron domesticados es que ellos protegían sus hogares adoptivos humanos con el mismo vigor que lo harían con su guarida nativa. Un perro agresivo o buen guardián puede ser una ventaja real en una colonia con alto grado de criminalidad (cada día mas común en las ciudades de México), mas aún nosotros podemos admirar a un perro imponente bien con otros perros pero no así a un perro indisciplinado que ocasiona daños constantemente. Los problemas provienen de la variabilidad en el comportamiento agresivo. Se espera que el perro sea agresivo con los intrusos, pero que no amenace o ataque a los amigos. También se espera que el perro no gruña a otros perros pero que no se amedrente ante una amenaza. Un perro que es considerado agresivo por una persona, puede estar actuando correctamente para otra.
En un estudio realizado por Podberscek L.A. reporta 5 factores que predisponen a los perros a atacar:
1. - Predisposición genética; algunos son intencionalmente criados y seleccionados para ser agresivos, esto es fácilmente demostrable cuando hablamos de la cría del Doberman o el pastor Alemán en donde seleccionamos ciertas líneas en donde la progenie tiene buena probabilidad de heredar las características de agresividad de los padres.
2. - Entrenamiento; los perros que reciben capacitación para la guardia y protección están predispuestos a la agresión ya que la serie de condicionamientos que ha recibido lo estimula y da seguridad al perro.
3. - Socialización; si el perro no esta socializado con humanos durante el periodo comprendido de las 3 a las 12 semanas de edad, será temeroso de la gente y puede llegar a morder a la gente por miedo.
4. - Control del dueño; Perros los cuales no están entrenados para obedecer, es difícil controlarlos y este puede llevar a problemas de agresión por dominancia. Los perros pueden atacar a la gente mas fácilmente sin se encuentran adecuadamente confinados y sujetados cuando se les saca a lugares públicos.
5. - Comportamiento de la víctima; la víctima puede provocar un ataque por estarlo molestando o provocando, jugando bruscamente cuando no se han establecido adecuadamente las jerarquías o se invaden espacios territoriales de perros extremadamente territoriales.
De los casos presentados en una clínica de comportamiento de los Estados Unidos, un tercio de los casos de animales que mordieron fueron por defensa de territorio o de comida, otro tercio se debió a dolor o miedo a experimentar dolor, por ejemplo, pisarle la cola o castigos mal aplicados. 25 % de los casos estaban relacionados por agresión por dominancia, frecuentemente hacia miembros de la familia. Solo 1% de los ataques se debió a agresión depredadora cuando la actividad de la víctima (correr o temor en extremo), estimula el ataque. El resto no pudieron ser determinados por falta de información adecuada de sus propietarios.
Estudios de ataques fatales, sugieren que los perros atacan en defensa de su territorio, por movimientos o vocalizaciones de las víctimas, otra característica de los ataques fatales es que en la gran mayoría de ataques la víctima se encuentra sola en ese momento. En un trabajo realizado de 1772 ataques el 74.6% de las víctimas mordidas no habían interactuado con el perro antes de haber sido mordidos. También se obtuvieron datos en donde se demuestra que de las interacciones que llevan al ataque el juego fue el más común.
Otras incluyen pisarle la cola, manotear o molestar al perro mientras se esta alimentando, con respecto a los niños el autor señala que los niños inician la interacción por contacto con la mano, especialmente los niños menores de 3 o 4 años.
Características de las víctimas: Los hombres son más frecuentemente mordidos que las mujeres en relación 2:1 del 50 al 76% de las víctimas fueron menores de 20 años de 947 víctimas el 18% eran menores de 5 años de edad y 31% de 6 a 9 años y el 27% de 10 a 19 años de edad. Con respecto a la ocupación resulto el siguiente cuadro.
| Ocupación |
Número de casos |
| Carteros |
29.4%
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| Obreros |
19.4%
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| Repartidores |
10.0%
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| Policías |
7.6%
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| Otras personas uniformada |
7.6%
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| Vendedores ambulantes |
6.5%
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| Profesionales en su deber (M.V.Z.) |
3.0%
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| otros |
3.0%
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Tomado de Podberseck. L.A.
Este estudio reporta que los perros muerden con mayor frecuencia en extremidades (70 al 80 %), siendo las piernas el lugar más común, el 16 % de 151 fue en la cara, cabeza y cuello, y el 4 % de 33 casos fue en la espalda baja y glúteos. De 41 ataques fatales en Estados Unidos, la mayoría de las mordidas fueron el cuello 51% y cabeza 20 %. Al rededor del 50 % de las mordidas no fueron graves y el 1-2 % fueron lo suficientemente graves para requerir hospitalización. En Inglaterra, en 1976, en un hospital de emergencias, se reportaron de 106 casos de mordidas, el 48 % causaron una abrasión superficial, el 24 % no causaron ruptura de la piel, el 20 % causaron laceraciones profundas. En Victoria Australia de 62 pacientes tratados por mordidas de perros, el 38 % mostraba laceraciones, el 28 % laceraciones profundas y el 33% abrasiones. La severidad de las mordidas esta relacionada con el tamaño del perro que ataca y la vulnerabilidad de la víctima. De la la mitad de las víctimas tratadas en hospitales británicos la mitad sufrieron cicatrices permanentes y el 33 % de los casos sufrió complicaciones clínicas, como dificultad para mover los miembros o necesito cirugía cosmética. De cada 1000 ataques de perro. 2.8 % fueron maniáticos es decir, el perro mordió repentinamente y sacudió vigorosamente a la víctima, siendo muy difícil el que terminara el ataque, cerca de 75 % de esos ataques llevaron a la muerte de la víctima. En Estados Unidos, en 1985 los ataques de perros que llegaron a consecuencias fatales a nivel nacional fueron del 0.2%.
En 1974 en Nueva York, se encontró que la mayoría de los casos, el 78.6 % de 1476, el dueño conocía a la víctima fue el dueño o parientes del dueño. En 1990 en Australia, de 105 dueños de perros que han mordido, informaron que el 62 % de los incidentes se presento dentro de la familia. De 1984 a 1988 fueron a vecinos. Del 65 al 93 % de los ataques se presentaron cerca de la casa del dueño, cuando los perros están lejos de casa tienden a disminuir la intensidad del ataque.
Los perros que muerde han sido clasificados por Wright, C.J. encontrando que de 696, reportes de ataques el 70 % fueron efectuados por perros menores de 4 años de edad. En Pittsburg, Pennsylvania, U.S.A. de 571 ataques por mordida el 67% de los casos también fueron perros menores de 4 años, perros de 1 año estuvieron involucrados en el 13 % de casos. La información que reportan los estudiosos indican que la agresión es un problema que se presenta mas en perros jóvenes. La media de la edad de los perros presentados por agresividad es de 3.4 años, la cual es la misma media de edad de perros presentados por problemas preocupantes de comportamiento.
En cuanto al tamaño del perro que agrede, se recopilaron los siguientes datos; información obtenida de 1965 a 1970, en la ciudad de Nueva York, mostró que el 58 % de los perros eran pesados, de mas de 25 Kg., el 35 % entre los 7 y 24 Kg. Y 6. 2 menores de 7 Kg
Las características de las víctimas: Por edad, los niños fueron los que sufrieron más ataques que los adultos, los niños menores de 10 años representaron en este estudio el 48.9 % del total de mordidos.
Las mordidas de perro son sufridas comúnmente por de entre 5 y 9 años de edad, la agresión hacia los humanos es la preocupación de más común que presentan los dueños de perros que consultan al veterinario especialista en comportamiento animal, las muertes debidas a mordidas de perro sí bien son poco frecuentes, en Estados Unidos, se presentan en mayor cantidad que las muertes ocasionadas por rabia, transmitida por todas las especies en conjunto. La creencia de que los ataques fatales de perro son producidos por perros rabiosos, son inexactas, muchas mordidas son perpetuadas a los dueños de perros y no son rabiosos, las víctimas más frecuentes son los dueños o miembros de la casa y vecinos. Las mordidas de perros no-solo son un trauma y experiencia de para la víctima sino que además son una inquietud para la familia, el vecindario y la comunidad en general. En algunas comunidades, los ataques de perros han resultado en mutilaciones completas o la muerte de diferentes individuos de la comunidad.
En otro informe, Polsky. H.R. Menciona que existen un gran número de ejemplos que demuestran que el comportamiento agresivo esta sujeto a ser fortalecido por efectos de la recompensa. El fenómeno ha sido observado en un amplio rango de especies que van desde el pez beta de pelea hasta los primates. Por lo tanto no es sorprendente encontrar un umbral bajo para la agresión en perros que han tenido varios encuentros agresivos exitosos. O en perros que han sido recompensados por su agresividad en el pasado. Un ejemplo obvio es el perro de guardia y protección. Un aspecto del entrenamiento para el ataque consiste de una recompensa intencional, si el perro responde agresivamente inmediatamente después de recibir la orden, con el suficiente entrenamiento el habito se fortalece al punto de que el perro esta vigilante de un estimulo para atacar.
En otras circunstancias un perro puede ser recompensado sin intención a actuar agresivamente, por ejemplo, un perro que camina con su dueño puede gruñir cuando se aproxima un extraño, el dueño puede acariciar a su perro, diciendo, esta bien, literalmente el perro puede interpretar la comunicación del dueño como bien sigue gruñendo, o el ejemplo del perrito que de repente se transforma en el terror siempre que una persona uniformada se aproxima a la casa del dueño, esta inclinación en muchos casos se ve recompensada cuando la persona se aleja (que es lo que el perro busca), estos ejemplos cotidianos ilustran la manera en la cual la manera en la cual el reforzamiento puede operar, en resumen un perro puede volverse mas agresivo si su comportamiento agresivo es independiente del dueño. Sin embargo, lo opuesto, el castigo no necesariamente suprimirá o eliminara la agresión, por el contrario puede aumentar la tendencia a incrementar la respuesta agresiva, si el castigo es físico se traduce en dolor, y el dolor primariamente desencadena la agresión, y si se repite el castigo puede convertirse en miedo y este llevarlo a la respuesta agresiva.
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